Por Redacción OnData
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Resumen. Conversamos con Rafael Avilés, socio de Ecuaprimas, sobre su trayectoria de casi tres décadas en la empresa, su visión sobre el liderazgo transformacional y los desafíos de dirigir equipos en distintas ciudades. Una entrevista sobre crecimiento, valores, adaptación y lo que significa liderar con propósito en el sector asegurador.
¿Cómo surgió la idea de Ecuaprimas?
Todo empezó en enero de 1996. Teníamos muchas ideas y muy pocos recursos, pero una convicción clara: queríamos hacer las cosas de manera distinta, queríamos servir a las personas.
Empezamos con mucho esfuerzo, atendiendo a cada cliente de forma personalizada, escuchando, aprendiendo y, sobre todo, sirviendo. Desde el primer día me involucré en todo lo que fuera necesario: desde preparar cotizaciones hasta visitar clientes o coordinar entregas.
Esa cercanía con el trabajo y con las personas marcó profundamente mi forma de liderar hasta hoy.
¿Cómo fueron los inicios de Ecuaprimas en el mercado ecuatoriano y qué papel jugaste tú en ese proceso de crecimiento?
Fueron años de mucho trabajo, sacrificio y aprendizaje. El mercado era muy distinto al de hoy: los brókers no eran reconocidos como aliados estratégicos y teníamos que ganarnos la confianza cliente por cliente.
Desde el inicio me involucré en todas las áreas del negocio, lo que me permitió conocer muy bien las necesidades reales de nuestros asegurados. Con el tiempo, fui asumiendo mayores responsabilidades hasta llegar a liderar la compañía.
Ese crecimiento no se dio de la noche a la mañana, sino paso a paso, aprendiendo de cada error, celebrando cada logro y construyendo relaciones genuinas.
Liderar una empresa por casi tres décadas implica múltiples transformaciones. ¿Cómo ha cambiado tu estilo de liderazgo a lo largo del tiempo?
Al principio, como muchos líderes jóvenes, creía que el liderazgo era tener las respuestas. Con los años entendí que liderar es hacer las preguntas correctas, escuchar, acompañar, servir.
He pasado de un liderazgo más operativo a uno más estratégico, donde mi prioridad es inspirar, empoderar y construir cultura. Mi estilo ha evolucionado con cada crisis y con cada etapa de crecimiento.
Hoy me enfoco en ayudar a las personas a alcanzar su máximo potencial y en que cada decisión que tomamos esté alineada con nuestro propósito y nuestros valores.
Has pasado por distintos cargos dentro de la compañía, desde asistente hasta CEO y hoy socio. ¿Cómo influyó cada etapa en tu visión del liderazgo?
Pasar por todas las etapas me ha permitido comprender que el liderazgo no tiene que ver con el cargo que tienes, sino con la responsabilidad que asumes.
Cuando eres asistente, lideras desde la actitud. Cuando eres gerente, lideras desde el ejemplo. Y cuando eres CEO, lideras desde la visión, pero sin olvidar el valor de estar cerca de tu equipo.
Haber vivido cada rol me hace valorar aún más el esfuerzo de cada persona y me recuerda todos los días que nadie construye solo.
Ecuaprimas tiene presencia en diferentes ciudades del país. ¿Cómo se ejerce un liderazgo efectivo cuando se trata de equipos diversos, en contextos culturales distintos como Quito y Guayaquil?
La clave está en entender que cada equipo tiene su identidad, sus costumbres y su forma de relacionarse. No se trata de imponer un estilo único, sino de adaptar el liderazgo con base en el respeto, la escucha activa y la conexión humana.
En Ecuaprimas fomentamos una cultura compartida basada en valores, pero también damos espacio a la autenticidad. Es un balance entre unidad y diversidad. Y eso solo se logra estando presente, generando confianza y manteniendo una comunicación transparente.
Desde tu experiencia, ¿cuáles son las cualidades esenciales que definen a un buen líder en el mundo empresarial actual?
Todos somos líderes. Cada uno desde nuestro rol. Y hoy más que nunca, los líderes debemos ser agentes de cambio positivo y aprender a reinventarnos, buscando mejorar la vida de los demás.
La clave está en vivir un liderazgo de servicio. Y para eso, una actitud de servicio debe impregnar todo lo que haces, cambiando tu enfoque de “cómo me sirven a mí” a “cómo puedo servir a las necesidades, crecimiento y bienestar de las personas a las que se me ha confiado liderar”.
El líder de hoy debe tener humildad para escuchar, empatía para conectar, valentía para decidir, y coherencia para sostener los principios en momentos difíciles.
Porque el mundo empresarial hoy exige líderes que pongan a las personas en el centro, que trabajen con propósito y que entiendan que servir es el nuevo liderazgo.
¿Crees que el liderazgo es una habilidad con la que se nace o es algo que se construye con el tiempo y la experiencia?
El liderazgo es una habilidad que puede desarrollarse como cualquier otra habilidad y todos podemos ser extraordinarios líderes si nos lo proponemos.
Creo que, en efecto, hay personas que nacen con ciertas habilidades, pero el liderazgo verdadero se construye con el tiempo, con práctica, con caídas y aprendizajes.
Es un camino que se forja con la experiencia, la reflexión y el compromiso de mejorar cada día. Lo más importante es tener claro que liderar es servir, y que todos, desde donde estemos, tenemos la posibilidad de liderar con nuestro ejemplo.
El sector asegurador a veces se percibe como tradicional. ¿Cómo se lidera la innovación dentro de una industria que exige tanto rigor y confianza?
Justamente porque es una industria que se basa en la confianza, la innovación debe tener como prioridad al cliente. En Ecuaprimas entendimos que innovar no es solo usar tecnología, sino transformar la forma en que nos relacionamos con las personas.
Creamos un ecosistema digital llamado ecuaprimas CONNECT, que permite a los clientes gestionar sus seguros de forma más ágil y transparente. Pero más allá de la herramienta, innovamos en cultura, en procesos, en la forma de servir.
La innovación no es solo tecnología, es una mentalidad: buscar siempre mejores formas de hacer las cosas, con agilidad, con empatía y con foco en las personas.
Por último, ¿qué consejo le darías a quienes están hoy empezando su camino hacia posiciones de liderazgo dentro de una empresa?
Que no esperen a tener un cargo para liderar. Liderar es tomar responsabilidad, cuidar a los demás, sumar con actitud y dar lo mejor incluso cuando nadie está mirando.
Mi consejo es que busquen crecer no solo profesionalmente, sino como personas. Que cultiven la empatía, que aprendan a escuchar y que nunca olviden que lo más importante es el impacto que generas en la vida de otros.
El liderazgo más poderoso no es el que impone, es el que inspira. Y todos, desde donde estemos, podemos inspirar a los demás para cambiar el mundo.