Resumen. La economía circular avanza en Ecuador como estrategia clave para la sostenibilidad industrial. Sectores como el de bebidas no alcohólicas lideran este cambio, optimizando recursos, reduciendo residuos y generando valor económico y ambiental. AIBE destaca por sus programas de reciclaje y envases sostenibles.
Economía circular: nueva base para la transformación industrial
La economía circular ha dejado de ser un concepto aspiracional para convertirse en una estrategia concreta que redefine los procesos productivos en Ecuador. Este modelo, basado en reducir, reutilizar y reciclar, impulsa a las industrias hacia operaciones más sostenibles, eficientes y rentables, sin sacrificar su competitividad.
A diferencia del modelo lineal tradicional, que depende del uso intensivo de recursos y genera grandes cantidades de residuos, la economía circular propone prolongar la vida útil de los productos mediante reparación, remanufactura y reciclaje. Así, se minimiza la extracción de materias primas vírgenes y se disminuyen los costos operativos y el impacto ambiental.
Sectores que lideran la circularidad en Ecuador
Diversas industrias están adoptando prácticas circulares, especialmente la de bebidas no alcohólicas, moda y tecnología. En Ecuador, esta transformación se traduce en un mayor uso de tecnologías limpias, mejoras en eficiencia energética y el diseño de productos duraderos y reciclables que responden a una creciente demanda de consumidores responsables.
Uno de los referentes de este cambio es la Asociación de Industrias de Bebidas no Alcohólicas del Ecuador (AIBE), que agrupa al 90 % del sector y promueve acciones de alto impacto ambiental y económico, como:
Reducción del 25 % en el uso de resina virgen en envases PET.
Producción de empaques 100 % reciclables.
Fortalecimiento de sistemas de recolección posconsumo junto a recicladores de base y gestores ambientales.
“1,2,3 a reciclar”: resultados tangibles y visión compartida
Desde hace cuatro años, AIBE ejecuta el programa “1,2,3 a reciclar”, que promueve la correcta separación de residuos y fomenta una cultura del reciclaje. Gracias a esta iniciativa, se han recuperado más de 5 toneladas de material PET, integrándolas nuevamente a los procesos productivos a través de gestores calificados.
“Cada botella reciclada, cada envase reutilizado y cada innovación en empaques sostenibles es una acción concreta hacia un Ecuador más limpio y resiliente”, señaló Carla Muirragui, presidenta de AIBE.
Además del impacto ambiental, este enfoque genera oportunidades económicas para comunidades recicladoras y fortalece las capacidades técnicas del sector industrial.
Sostenibilidad que impulsa competitividad
La economía circular no solo contribuye al cuidado del planeta; también es una herramienta para fortalecer la resiliencia económica, adaptarse a regulaciones internacionales más exigentes y acceder a nuevos mercados con criterios sostenibles.
“No se trata solo de producir diferente, sino de consumir diferente”, enfatizó Muirragui, quien además hizo un llamado a fortalecer las alianzas entre el sector público, privado y la ciudadanía.
Con su adopción creciente, la economía circular se consolida como un motor para una industria ecuatoriana más competitiva, eficiente y alineada con los desafíos del futuro.
📌 Fuente: Asociación de Industrias de Bebidas no Alcohólicas del Ecuador (AIBE)
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