Resumen. Con el lanzamiento de Recofarma, Ecuador da un paso histórico hacia la gestión responsable de medicamentos caducados. Impulsado por Proyección Futura y articulado por CEREP, este programa reúne a la industria farmacéutica bajo la normativa REP para prevenir riesgos sanitarios y ambientales. Inicia en Quito y se expandirá a las principales ciudades del país.
Un modelo pionero en sostenibilidad farmacéutica
Ecuador cuenta por primera vez con un sistema formal para la recolección segura de medicamentos caducados en los hogares. Recofarma, impulsado por Proyección Futura y articulado por la Corporación Ecuatoriana para la Responsabilidad Extendida del Productor (CEREP), nace como el primer programa colectivo de sostenibilidad de la industria farmacéutica del país.
El proyecto responde al Acuerdo Ministerial MAATE-2023-134, que exige a fabricantes, importadores, titulares de registro y comercializadores implementar sistemas de recolección de desechos de medicamentos. La norma dispone la instalación progresiva de contenedores especializados por cada 10.000 habitantes, con una meta de más de 1.400 puntos de recolección en los próximos 10 años.
De los hogares a una gestión segura
Según el INEC (2024), el 85,8% de los hogares ecuatorianos aún desecha los medicamentos caducados en la basura común y apenas el 0,7% los lleva a centros adecuados. Estas cifras reflejan un problema ambiental y sanitario que Recofarma busca transformar mediante un sistema de recolección accesible y trazable.
El programa inicia su operación en Quito durante octubre, con expansión prevista a Guayaquil, Cuenca, Manta, Esmeraldas y otras ciudades. Los contenedores estarán ubicados en farmacias concurridas, diseñados para garantizar seguridad, accesibilidad y control del proceso, previniendo que los fármacos regresen al mercado informal o contaminen fuentes de agua y suelos.
Educación, trazabilidad y compromiso ambiental
Un estudio de Proyección Futura reveló que más del 80% de la población estaría dispuesta a entregar sus medicamentos caducados en puntos de recolección, pero solo el 2,48% lo ha hecho. Recofarma busca cerrar esta brecha mediante una estrategia integral que combina infraestructura, trazabilidad y educación ciudadana.
El sistema contempla la medición anual del impacto ambiental y campañas de sensibilización sobre consumo responsable y cumplimiento del tratamiento médico. Los medicamentos recolectados en locales de Medicity serán entregados a un gestor autorizado para su disposición final bajo condiciones controladas, evitando riesgos para la salud y el ambiente.
Una alianza multisectorial por la salud y el ambiente
Actualmente, 30 empresas farmacéuticas forman parte del programa, con el respaldo de ALAFAR, ALFE e IFI, y una alianza con Farmaenlace para la instalación de contenedores. Esta articulación entre industria, autoridades y ciudadanía marca un precedente hacia una cultura de corresponsabilidad en el país.
“Luego de varios meses de trabajo e investigaciones hemos logrado articular un programa que involucra a la industria, las autoridades, gestores y la población para llegar a un fin común: disminuir riesgos sanitarios, evitar la contaminación y promover prácticas responsables”, señaló Pablo Macías, gerente general de Proyección Futura.
Una solución país con impacto tangible
Recofarma representa una solución país que transforma la gestión de residuos farmacéuticos en un proceso sostenible y colectivo. Al incentivar la participación ciudadana y la colaboración entre sectores, el programa impulsa un cambio cultural hacia la responsabilidad ambiental y sanitaria, fortaleciendo la sostenibilidad empresarial en Ecuador.
Con su lanzamiento, el país se alinea con las mejores prácticas internacionales de economía circular, consolidando a la industria farmacéutica como un actor clave en la protección de la salud pública y el medio ambiente.
📌 Fuente: Recofarma.