Por Redacción OnData
Resumen. Funko Pop atraviesa su peor momento financiero: acumula una deuda de $241 millones frente a apenas $39,2 millones en efectivo y reconoce “dudas sustanciales” sobre su continuidad. Tras años de sobreproducción, caída del 14% en ventas y millones de figuras destruidas por excedentes, la marca enfrenta el estallido de una burbuja de coleccionismo que desplomó precios, afectó su reputación y generó un serio impacto ambiental.
Los Funko Pop, íconos absolutos de la cultura pop durante más de una década, enfrentan hoy su momento más crítico: la empresa reconoce que tiene “dudas sustanciales” sobre su capacidad para seguir operando durante los próximos doce meses. La compañía acumula 241 millones de dólares en deuda y apenas 39,2 millones en efectivo, una proporción que la empuja al borde de la quiebra. Las pérdidas del segundo trimestre de 2025 fueron de 41 millones, y aunque el tercer trimestre se redujo a menos de un millón, el contraste con los 8,9 millones de ganancias en 2024 evidencia la magnitud del declive.
Las causas combinan decisiones empresariales fallidas y factores externos. El desplome de ventas en Estados Unidos provocó una caída del 14% interanual, mientras que los aranceles impuestos en la era Trump golpearon la importación de juguetes fabricados en el extranjero, como los Funko. Pero el problema central ha sido la sobreproducción, una apuesta desmedida por una demanda que parecía eterna. En 2023 la empresa destruyó entre 30 y 36 millones de dólares en inventario excedente, enviando millones de figuras a vertederos porque almacenarlas costaba más que desecharlas. La deuda creció un 32% en menos de un año, de 182,8 millones en 2024 a los 241 millones actuales.
😮 #FunkoPop! vive una crisis sin precedentes.@MVelazquezMares nos habla del futuro de las figuras de colección más famosas del mundo.
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Para los coleccionistas, la caída de Funko es también la caída de una burbuja. Figuras que en su momento alcanzaban 200 o 500% de incremento en reventa hoy se ofrecen por 10 dólares, incluso modelos descatalogados. Ejemplos extremos, como el set de Willy Wonka vendido por 100.000 dólares en 2022, contrastan con un mercado actual saturado donde palabras como exclusivo o limitado dejaron de tener sentido. Muchos comparan este desplome con el caso de los Beanie Babies, cuyo mercado colapsó tras una fiebre especulativa similar.
El impacto ambiental es otro componente alarmante. Los Funko están hechos de PVC, un material no biodegradable que puede permanecer siglos en vertederos. Solo la primera gran destrucción incluyó entre 1,4 y 3 millones de figuras, y cada año se producen cientos de millones más. En países como Estados Unidos, desechar inventario en vertederos es legal, lo que agrava el problema. Hoy, la posible quiebra de Funko no solo cuestiona un modelo de negocio basado en la saturación, sino que deja una huella física gigante: una montaña real de plástico que tardará generaciones en desaparecer.