Por Redacción OnData
Resumen. Investigadores en Zúrich desarrollaron microrobots esféricos, guiados magnéticamente, capaces de desplazarse por vasos sanguíneos y liberar fármacos en puntos específicos. Hechos de un gel soluble con nanopartículas de hierro y tántalo, permiten seguimiento por rayos X y alta precisión terapéutica. En pruebas animales lograron más del 95% de éxito y podrían tratar ictus, infecciones y tumores con menos efectos adversos.
Investigadores de la ETH de Zúrich desarrollaron microrobots capaces de desplazarse por el torrente sanguíneo para liberar medicamentos de forma altamente localizada. Este avance, probado con éxito tanto en modelos vasculares artificiales como en animales de gran tamaño, se perfila como una herramienta decisiva para el tratamiento de enfermedades que requieren precisión extrema, como el ictus, ciertas infecciones y algunos tumores. La innovación forma parte del creciente campo de la medicina de precisión, que busca reducir efectos adversos al evitar la administración sistémica de fármacos.
El microrobot tiene un diseño esférico elaborado con un gel soluble que encapsula nanopartículas de óxido de hierro, permitiendo su control mediante campos magnéticos externos. Los investigadores enfrentaron el desafío de equilibrar tamaño y magnetización, ya que el dispositivo debe moverse por vasos muy estrechos sin perder estabilidad. Para hacerlo clínicamente rastreable, integraron además nanopartículas de tántalo, visibles mediante rayos X, lo que facilita la monitorización continua en escenarios reales, incluso en arterias cerebrales.
A magnetically guided microrobotics system is capable of navigating the body’s intricate passageways and vasculature to deliver drugs with pinpoint accuracy, according to a new study in Science.
— Science Magazine (@ScienceMagazine) November 24, 2025
The novel system could enable safer, targeted drug treatments that minimize… pic.twitter.com/rcyWP0baPq
Las pruebas iniciales en réplicas de silicona demostraron que el microrobot puede avanzar sin desviarse y liberar el fármaco en el punto exacto. Luego, los ensayos en animales grandes confirmaron una eficacia superior al 95%, con un sistema de control basado en tres estrategias: rodar por la pared del vaso, dirigirse hacia zonas con mayor intensidad magnética o aprovechar el flujo sanguíneo en bifurcaciones complejas. Una vez en contacto con un coágulo, un campo magnético de alta frecuencia calienta las nanopartículas, disuelve la cubierta de gel y libera un fármaco trombolítico directamente sobre el trombo, evitando la dispersión por todo el cuerpo.
Además del tratamiento de coágulos, esta tecnología podría adaptarse para combatir infecciones localizadas o tumores, ya que los microrobots pueden cargarse con distintos medicamentos y liberarlos mediante el mismo mecanismo térmico. El equipo de la ETH avanza hacia ensayos clínicos en humanos, con el objetivo de integrar esta herramienta en procedimientos quirúrgicos de mínima invasión. Según los investigadores, la promesa de aportar tratamientos más rápidos, eficaces y seguros es el motor principal detrás del desarrollo de esta tecnología emergente.