Por Redacción OnData
Resumen. Desde 2026, las versiones originales de los personajes: Betty Boop, Pluto y Nancy Drew pasarán al dominio público en EE. UU. Para marcas, editoriales y creadores, el fin del copyright abre oportunidades para campañas, licencias abiertas y nuevos productos culturales basados en íconos históricos, ampliando su uso comercial y creativo sin restricciones legales.
A partir de 2026, las versiones originales de Betty Boop, Pluto y Nancy Drew pasarán al dominio público en Estados Unidos, tras cumplirse el plazo legal de protección de derechos de autor. Lejos de perder vigencia, este cambio abre nuevas posibilidades creativas y comerciales para editoriales, creadores y la industria cultural, al permitir el uso libre de estas primeras encarnaciones.
La entrada al dominio público responde a una lógica legal, pero tiene un impacto directo en el ecosistema creativo. Cada año, nuevas obras se liberan y se convierten en parte de una memoria cultural compartida, permitiendo revisitar cómo se narraba, escribía y animaba en otras épocas, en este caso, la cultura popular de los años treinta.
Pluto y Betty Boop entran oficialmente al dominio público.
— Informa Cosmos (@InformaCosmos) January 2, 2026
A partir del 1 de enero de 2026, las versiones originales de los icónicos personajes Pluto y Betty Boop han pasado al dominio público tras expirar sus derechos de autor de 95 años.
Artistas y desarrolladores pueden… pic.twitter.com/mhy5vjpcDf
En el caso de Betty Boop, la versión que quedará libre es poco conocida hoy. Antes de convertirse en un ícono, fue un experimento animado que mezclaba rasgos humanos y animales, con un tono provocador propio del cine de animación temprano. Pluto, por su parte, ingresará al dominio público en sus primeras apariciones, cuando aún no tenía una identidad clara y atravesaba una fase de constante construcción.
Nancy Drew aporta otra dimensión al fenómeno. Sus primeras novelas reflejan el surgimiento de la literatura juvenil como segmento editorial, con nuevos modelos de protagonismo femenino y estructuras narrativas distintas. Más que una pérdida de exclusividad, el fin del copyright implica una expansión creativa, donde los personajes dejan de pertenecer a una sola narrativa y se convierten en referencias culturales abiertas para nuevas reinterpretaciones.
📌Fuente: Mercado Negro.