Por Redacción OnData
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Resumen. El Black Friday evoluciona como un termómetro del consumo global. De sus raíces en EE. UU. pasó a convertirse en un fenómeno estratégico para América Latina y Ecuador. Este artículo analiza tendencias 2024-2025, gasto regional, proyecciones, cambio del comportamiento del consumidor, oportunidades para empresas y los factores que marcarán el desempeño de este año.
Orígenes del Black Friday
El Black Friday nació en Estados Unidos como el día posterior al Día de Acción de Gracias. El término se popularizó en los años 60, cuando la policía de Filadelfia describió así el caos vial y la saturación de tiendas debido a los compradores que abarrotaron la ciudad durante una jornada de más de 12 horas. Paralelamente, el comercio adoptó el concepto para referirse al momento en que las cuentas pasaban de “números rojos” a “números negros”.
Con el auge del e-commerce global, el evento se internacionalizó y llegó a países de Latinoamérica y Ecuador, donde hoy es una fecha clave para el comercio físico y digital. Este periodo no se limita a un solo día: forma parte de la “Cyber Week”, una semana completa que reúne promociones de Black Friday, Cyber Monday y las ofertas previas que muchos comercios lanzan desde días antes. En este lapso, las ventas alcanzan sus picos anuales gracias a descuentos escalonados, campañas anticipadas y un fuerte impulso del comercio electrónico.
Tendencias globales: un espejo más digital que nunca
Las ventas online de Black Friday 2024 crecieron 5% interanual a $74,4 mil millones; la Cyber Week marcó 314,9 mil millones globales.
El 70% de las órdenes online durante Cyber Week se realizaron desde móviles, consolidando el canal como dominante.
En EE.UU., Adobe Analytics reportó $10,8 mil millones en e-commerce durante el Black Friday 2024, con un alza del 10,2%.
Interacciones y agentes impulsados por IA generaron $60 mil millones en ventas durante la Cyber Week, según Digital Commerce 360.
Además, Salesforce informó que 70% de los pedidos online durante Cyber Week fueron desde dispositivos móviles.
América Latina y Ecuador: el poder regional del Black Friday
Panorama en Latinoamérica
En Latinoamérica el Black Friday ya no es una mera imitación del modelo estadounidense, sino un evento con identidad propia. Según Bloomberg Línea (2024), el gasto medio por persona durante el Black Friday es muy heterogéneo entre los países de la región:
Brasil: $229,4 por persona
Argentina: $161,1 por persona
México: $159,8 por persona
Chile: $149,9 por persona
Colombia: $135,9 por persona
Perú: $122,2 por persona
Además, el número de compradores en línea en la región se sitúa en alrededor de 165 millones, y Statista estima que podría llegar a 281 millones para 2029.
De cara al Black Friday 2025, según Bloomberg Línea, se espera que el evento se mantenga muy relevante en la región, con más países consolidando sus propias versiones locales y campañas anticipadas que alargan el periodo de ofertas.
Black Friday en Ecuador: cifras e impacto
El SRI reportó que durante la Black Week (que incluye Black Friday y Cyber Monday) de 2024 se alcanzaron $7.531 millones en ventas.
Solo el Black Friday registró $1.231 millones, un crecimiento del 46% con respecto a 2023.
Según El Mercurio Manta, ese mismo periodo (25 de noviembre al 1 de diciembre) sumó $5.300 millones en ventas según el SRI.
El Cyber Monday añadió otros $1.000 millones, según ese mismo reporte del SRI.
La Cámara de Comercio Electrónico de Ecuador estima que el Black Friday genera alrededor de $600 millones anuales en ventas digitales.
Según Extra.ec, el gasto promedio por persona en Ecuador durante el Black Friday es:
$ 150–400 en tecnología,
$ 100–250 en moda,
$ 80–200 en hogar y juguetes.
Además, datos de la Revista Zona Libre indican que un 62% de los ecuatorianos confía en pagos en línea, aunque advierten sobre la importancia de la protección de datos.
Según El Universo, en Quito los compradores afirman que aprovechan el Black Friday para renovar equipo tecnológico, ropa o electrodomésticos, lo que sugiere una planificación anticipada.
Oportunidades estratégicas
Anticipación y demanda planificada:
El volumen de ventas durante la “Black Week” exige estrategias más sofisticadas para gestionar inventarios, promociones y lanzamiento de productos.
Omnicanalidad obligatoria:
Dado el peso del comercio digital, las empresas deben sincronizar su canal online con puntos físicos. Las tiendas pueden aprovechar el tráfico físico (centros comerciales) para impulsar sus ventas digitales después.
Confianza digital como ventaja competitiva:
Con un 62 % de compradores que confía en pagos en línea, las empresas pueden invertir en experiencia digital segura (certificados, UX, métodos de pago) para ganar cuota.
Segmentación del gasto:
Sabemos que los clientes destinan presupuestos diferentes por categoría (tecnología, moda, hogar), por lo que las campañas deben ser específicas y escalables por segmento.
Riesgos reales
Logística y fulfillment: un pico tan enorme en ventas exige una cadena de suministro robusta. Si no se gestiona bien, los tiempos de entrega se retrasan y se pierde al cliente.
Competencia intensa: no solo entre retailers gigantes, sino también con marketplaces. Las empresas pequeñas pueden quedar fuera si no tienen estrategia digital.
Seguridad y reputación: con alta adopción de pagos digitales, cualquier brecha puede dañar la confianza. Invertir en seguridad es clave.
Dependencia de promociones: si las ventas dependen solo de descuentos agresivos, puede erosionarse la percepción de marca.
Tendencias para 2025: ¿qué podría venir?
Se espera que la Black Week siga creciendo en Ecuador, con más empresas integrando promociones anticipadas, no solo el viernes.
Las compañías que inviertan en IA conversacional y atención digital serán las que capturen más demanda.
La mejora en la infraestructura logística será un factor diferenciador competitivo: entrega rápida + opciones híbridas (pick-up + envío) pueden mejorar la experiencia.
El fortalecimiento de pagos digitales seguros generará un círculo virtuoso de mayor confianza y más transacciones de alto valor.
Conclusión
El Black Friday ya no es sinónimo de descuentos masivos. Hoy es un laboratorio económico que revela cómo compra la región, cómo se ajusta el consumidor ante la economía y cómo las empresas pueden ganar terreno mediante estrategia, datos y logística integrada.
Para los negocios ecuatorianos, el desafío no es competir con grandes cadenas, sino anticipar la demanda, profesionalizar sus canales digitales y construir experiencias que fidelicen más allá de un solo fin de semana.
El Black Friday 2025 será el evento comercial más grande del año. La pregunta es:
¿Estamos listos para convertirlo en una oportunidad estratégica y no solo en una promoción?