Por Redacción OnData
Resumen. China avanza en la Estación Internacional de Investigación Lunar, un proyecto que combina robótica, manufactura inteligente y operación autónoma en la Luna. La iniciativa contempla usar regolito lunar para impresión 3D, enjambres de robots con inteligencia colectiva y un primer módulo en el polo sur hacia 2035, con expansión en la década de 2040 y apoyo de 17 países.
China avanza de forma acelerada en la carrera espacial con el desarrollo de la Estación Internacional de Investigación Lunar (ILRS), un proyecto estratégico que integra manufactura inteligente, robótica avanzada y operación autónoma en la superficie de la Luna. Según autoridades científicas, esta iniciativa forma parte de una visión de largo plazo que contempla el primer alunizaje tripulado chino antes de 2030, consolidando su posicionamiento como actor clave en la exploración espacial.
Durante un simposio del Laboratorio de Exploración del Espacio Profundo (DSEL), el académico Chen Jie, del Instituto de Tecnología de Harbin, explicó que la ILRS se sustenta en tres pilares tecnológicos: la explotación de recursos lunares in situ, la manufactura mediante enjambres de robots y la operación completamente autónoma de la base. Este enfoque busca reducir la dependencia de suministros terrestres y garantizar una presencia sostenible y autosuficiente en el entorno lunar.
The official unveiling of China’s spacesuit for the manned lunar landing mission.
— Zhao DaShuai 东北进修🇨🇳 (@zhao_dashuai) September 28, 2024
China will establish a permanent moon base in the 2030s.
From there, the solar system will be an open book for us, we will be the authors of humanity’s new chapter. pic.twitter.com/oohqxBE4Al
Uno de los desarrollos más relevantes es la creación de un sistema de impresión 3D que utiliza regolito lunar como materia prima. Esta tecnología permitiría fabricar ladrillos, componentes estructurales y fibras ultrafinas directamente en la Luna, lo que representa un avance decisivo para abaratar costos y aumentar la viabilidad de construir infraestructura fuera de la Tierra.
El plan contempla una construcción en dos fases: una base inicial en el polo sur lunar hacia 2035 y una expansión durante la década de 2040 para conformar un complejo científico de mayor escala. Hasta abril de 2025, 17 países y más de 50 instituciones internacionales ya se han sumado al proyecto, posicionando a la ILRS como un nuevo eje de cooperación global en la exploración del espacio profundo.
📌Fuente: Ekos.