Por Redacción OnData
Resumen. Coca-Cola anunció una nueva versión de su bebida hecha con azúcar de caña estadounidense, que saldrá al mercado este otoño. Aunque el presidente Trump afirmó haber llegado a un acuerdo con la compañía, Coca-Cola no confirmó ningún pacto y aclaró que el lanzamiento forma parte de su agenda de innovación. La medida coincide con la campaña Make America Healthy Again.
Coca‑Cola confirmó que lanzó una nueva bebida con azúcar de caña estadounidense, que se lanzará este otoño como parte de su agenda de innovación, tras la charla pública iniciada por Donald Trump y su preferencia declarada por el sabor auténtico de la receta tradicional . Esta versión. similar a la popular “Mexican Coke», se suma al portafolio sin reemplazar la fórmula con jarabe de maíz que ha sido dominante en EE. UU. desde los años 80.
La bebida, cuyo precio puede reflejar costos más altos de producción internos, responde a una demanda creciente por productos de etiqueta más “limpia” y menos procesados, especialmente por parte de consumidores jóvenes que valoran la autenticidad . Coca‑Cola también mencionó que mantiene su enfoque en una “estrategia and” y no “or”, lo que implica que seguirá ofreciendo múltiples alternativas, optando por equilibrar preferencias del consumidor sin descartar su fórmula con HFCS.
"I have been speaking to @CocaCola about using REAL Cane Sugar in Coke in the United States, and they have agreed to do so. I’d like to thank all of those in authority at Coca-Cola. This will be a very good move by them — You’ll see. It’s just better!" –President Donald J. Trump pic.twitter.com/9L27oxlYUj
— The White House (@WhiteHouse) July 16, 2025
El anuncio provocó reacciones diversas: el lobby del maíz advirtió que el cambio podría perjudicar empleos locales y la industria del corn syrup; en cambio, defensores de la salud pública, liderados por Robert F. Kennedy Jr. y voces médicas, han cuestionado tanto el azúcar de caña como el HFCS, señalando que ambos pueden ser dañinos si se consumen en exceso.
Por último, este movimiento refleja una tendencia en el mercado de bebidas hacia la diversificación y la búsqueda de “experiencias diferenciadas”, compitiendo con marcas que ya ofrecen alternativas de azúcar real, como Pepsi y Dr Pepper, y buscando reconectar con consumidores nostálgicos o preocupados por la calidad de los ingredientes.