Por Redacción OnData
La inteligencia artificial se perfila como uno de los mayores motores de crecimiento económico para América Latina, una oportunidad que quedó clara durante Davos 2026. Un estudio presentado en ese espacio estima que su adopción podría aportar hasta $1.7 billones anuales a la región, abriendo un nuevo camino para acelerar el desarrollo y mejorar la competitividad frente a otros mercados globales.
El potencial no solo se mide en valor económico agregado, sino también en productividad. De acuerdo con las proyecciones, una adopción más amplia de IA permitiría incrementar la productividad regional entre 1.9% y 2.3% por año, un avance clave para transformar estructuras productivas históricamente rezagadas y fortalecer el crecimiento de largo plazo.
El avance en la adopción de la #IA en América Latina podría aumentar la productividad entre un 1,9% y un 2,3% anual, y generar un valor #económico adicional de entre 1,1 y 1,7 billones de dólares cada año. #wef26https://t.co/Xvc52XOlmE
— Foro Económico Mundial (@wef_es) January 21, 2026
Pese a ese escenario favorable, la región aún enfrenta desafíos importantes. Apenas 23% de las organizaciones reporta haber generado algún valor económico con IA y solo 6% afirma que ese impacto es significativo, reflejo de brechas persistentes en talento, infraestructura y marcos regulatorios que limitan el aprovechamiento pleno de esta tecnología.
En países como Perú, el panorama combina avances y retos estructurales. La expansión de la conectividad digital, el crecimiento del ecosistema emprendedor y el desarrollo de soluciones tecnológicas orientadas a productividad muestran señales positivas, aunque todavía existe un amplio margen para escalar el impacto económico de la IA. En ese contexto, el desafío pasa por una articulación efectiva entre el sector público y privado que permita convertir el potencial tecnológico en resultados concretos para la región.
📌Fuente: El Universo.