Por Redacción OnData
Resumen. diVine, la nueva app impulsada por Jack Dorsey, revive más de 100.000 clips originales de Vine y apuesta por videos cortos sin IA. Construida a partir de una copia de seguridad previa al cierre de Vine, permite explorar archivos restaurados y subir nuevos contenidos. Usa tecnología del Guardian Project para bloquear videos generados por IA y priorizar grabaciones reales.
El relanzamiento de Divine, la nueva versión de Vine, aparece en un momento en el que la inteligencia artificial domina la producción de contenido digital. Mientras plataformas como TikTok o Reels dependen cada vez más de algoritmos que deciden lo que vemos, Divine apuesta por lo contrario: recuperar la creatividad humana como eje central. Con el respaldo de Jack Dorsey, la plataforma rescata más de 100 mil videos originales de Vine, pero no como un ejercicio nostálgico, sino como una declaración de principios: todo el contenido debe ser creado por personas, sin intervención de IA.
La prohibición explícita de contenido generado por inteligencia artificial se convierte en el principal diferenciador estratégico de Divine. En una era donde la IA produce videos, voces o efectos en segundos, la plataforma defiende la autoría genuina, el talento y la capacidad humana de contar historias breves con ingenio. Esta decisión también responde a una demanda creciente del público por autenticidad y vulnerabilidad, características que suelen perderse en la uniformidad de los videos generados o potenciados por algoritmos.
Vine is making a comeback as diVine, backed by former Twitter CEO Jack Dorsey.
— Pop Crave (@PopCrave) November 13, 2025
The new app will feature over 10,000 classic archived Vines and will prohibit AI-generated content. pic.twitter.com/8YteH5LTPV
La nostalgia es otro motor clave del relanzamiento. Vine no solo popularizó el video corto, sino que formó a toda una generación de creadores que hoy dominan internet. Recuperar esos clips permite reconectar con esa esencia creativa y, al mismo tiempo, introducir a nuevos usuarios en un formato que sigue siendo relevante. Divine plantea un modelo alternativo al ecosistema actual: en su plataforma, los videos brillan por su contenido y no por cómo el algoritmo decide distribuirlos, lo que podría redefinir la dinámica de los videos cortos.
En un entorno donde la IA impone métricas, viralidad y tendencias, Divine propone una filosofía opuesta basada en la creatividad humana como principio creativo. Su regreso plantea preguntas sobre el futuro del contenido: si aún hay espacio para plataformas donde prime la originalidad, si existe un público dispuesto a consumir material auténtico y si un proyecto sin dependencia de IA puede competir en 2025. Vine no solo revive; Divine intenta establecer un nuevo estándar donde la humanidad sea el motor del entretenimiento digital.