Por Redacción OnData
Resumen. El camarón ecuatoriano alcanzó $6.204 millones entre enero y septiembre de 2025, consolidando su liderazgo global y superando a países como India y Vietnam. Su peso creciente incluso ha superado al petróleo en algunos periodos, lo que permite replantear la matriz exportadora. El sector impulsa empleo en zonas costeras, pero exige mayor control sanitario, sostenibilidad y acceso a nuevos mercados.
Ecuador alcanzó un hito financiero al registrar 595 puntos de riesgo país el 25 de noviembre de 2025, la cifra más baja en seis años. Este nivel no se veía desde el 30 de julio de 2019, cuando el indicador se ubicó en 599 puntos, según datos del Banco Central del Ecuador. La nueva marca posiciona al país en un umbral que no lograba recuperar desde antes de la pandemia.
Durante la crisis sanitaria del 2020, el riesgo país llegó a alcanzar 6.063 puntos, reflejando el impacto económico del coronavirus. A esto se sumaron años de inestabilidad política, que mantuvieron el indicador por encima de los 2.000 puntos en momentos críticos. Tales fluctuaciones mostraron la sensibilidad de la economía ecuatoriana frente a choques externos y tensiones internas.
Los mercados internacionales vuelven a confiar en el país. El riesgo país ha bajado a 595 puntos, su nivel más bajo en años. #ElNuevoEcuador pic.twitter.com/QnkMekwtJa
— Comunicación Ecuador 🇪🇨 (@ComunicacionEc) November 27, 2025
Con el cambio de gobierno en abril de 2021, el indicador bajó de 1.169 a 824 puntos tras el triunfo electoral de Guillermo Lasso. Sin embargo, la estabilidad no se sostuvo. En 2022, el riesgo país volvió a escalar hasta 1.945 puntos, y en 2023 superó los 2.100 puntos en medio de crisis políticas, el juicio político y la aplicación de la muerte cruzada que adelantó elecciones presidenciales.
La llegada de Daniel Noboa y la posterior estabilización de ciertos indicadores marcaron una tendencia a la baja que culmina en los 595 puntos actuales, el nivel más favorable entre 2019 y 2025. Este descenso se interpreta como una señal de recuperación de confianza en la economía ecuatoriana, luego de varios años de volatilidad e incertidumbre.