Resumen. Más de 350 empresas en Ecuador fortalecieron sus compromisos ambientales en 2025 al gestionar de forma responsable sus residuos electrónicos con Vertmonde. La iniciativa permitió tratar 660 toneladas de e-waste, recuperar materiales, evitar más de 3.000 toneladas de CO₂ y reforzar indicadores ESG y ODS vinculados a sostenibilidad, innovación y acción climática.
El sector empresarial y el desafío del e-waste
La gestión de residuos electrónicos se ha convertido en un desafío ambiental y reputacional clave para las empresas ecuatorianas. En 2025, Vertmonde reportó un avance significativo al superar las 560 toneladas de e-waste tratadas, registrando un crecimiento superior al 5 % frente al año anterior. Este resultado evidencia una adopción creciente de modelos de sostenibilidad alineados con estándares internacionales.
Durante el año, más de 350 empresas e instituciones públicas y privadas participaron en el programa, principalmente de sectores estratégicos como banca, telecomunicaciones, tecnología, retail y manufactura. Estas organizaciones entregaron equipos al final de su vida útil, entendiendo que una gestión adecuada del e-waste es parte esencial de su responsabilidad ambiental y reputacional.
Tratamiento técnico, trazabilidad y economía circular
El programa de Vertmonde se estructura a partir de un diagnóstico del tipo y volumen de residuos, seguido de una recolección segura y un tratamiento técnico en planta. En este proceso, los equipos son destruidos, los materiales descontaminados y enviados a operadores certificados dentro o fuera del país, garantizando un manejo ambientalmente responsable.
Gracias a este modelo, el 92 % del material es recuperado o reciclado, mientras que el 8 % restante se gestiona bajo estrictos protocolos de disposición final segura. Además, el programa incorpora trazabilidad, certificación ambiental y reportes de impacto, herramientas clave para áreas de sostenibilidad, cumplimiento y reputación corporativa.
Impacto ambiental y fortalecimiento de indicadores ESG
El impacto ambiental alcanzado en 2025 es relevante. De las 660 toneladas de e-waste gestionadas, más de 500 toneladas se recuperaron como materiales aprovechables. Este proceso permitió evitar la emisión de más de 3.000 toneladas de CO₂ equivalente y prevenir que sustancias tóxicas como plomo, mercurio y baterías contaminantes lleguen al suelo, agua o aire.
Estos resultados fortalecen los indicadores ESG de las empresas participantes y aportan directamente a los Objetivos de Desarrollo Sostenible, especialmente aquellos relacionados con consumo responsable, innovación, salud y acción climática. Además, el modelo incluye reacondicionamiento de equipos y sanitización profesional de datos, reduciendo la presión sobre la extracción de materias primas.
Proyecciones y consolidación del modelo para 2026
De cara a 2026, Vertmonde proyecta ampliar su infraestructura de recolección, incrementar el volumen de residuos gestionados y avanzar en soluciones para baterías de autos híbridos y eléctricos. Paralelamente, la empresa fortalecerá su sistema de seguridad de la información con la certificación ISO 27001.
“Gestionar el e-waste no es una opción, sino una responsabilidad técnica y estratégica”, señaló Jhoanna Rosales, Directora de Triple Impacto de Vertmonde, destacando que la participación creciente del sector corporativo refleja un avance hacia una cultura más madura de sostenibilidad tecnológica en Ecuador. Con estos esfuerzos, Vertmonde se consolida como un aliado estratégico para las organizaciones que buscan reducir pasivos ambientales y avanzar hacia una economía circular.
📌 Fuente: Vertmonde.