Por Redacción OnData
El debate en Estados Unidos gira ahora en torno a si el país ya alcanzó su “pico de recaudación por aranceles”, tras un año marcado por la política comercial agresiva de Donald Trump. Según The Economist, aunque los aranceles generaron un salto fuerte en ingresos fiscales desde abril, la recaudación dejó de crecer y comenzó a estabilizarse. Antes del nuevo ciclo de medidas, el gobierno recaudaba entre $8.000 y $9.000 millones de dólares mensuales; hacia octubre esa cifra superó los $30.000 millones, pero desde entonces el impulso se ha frenado.
El margen para seguir aumentando ingresos vía aranceles es limitado. Gravámenes demasiado altos reducen el comercio en lugar de incrementarlo, como ocurrió con tasas extremas aplicadas a productos chinos que terminaron funcionando como un embargo de facto. Además, parte de lo recaudado se compensa con menor crecimiento económico y menor recaudación por otros impuestos. A esto se suma la incertidumbre legal: buena parte de los aranceles se impuso bajo poderes de emergencia, y un fallo adverso de la Corte Suprema podría obligar a rediseñar el esquema, haciéndolo más restringido y menos lucrativo.
También el comportamiento de las empresas apunta a una menor recaudación futura. Muchas adelantaron importaciones antes de las subidas arancelarias y luego redujeron compras externas, mientras otras presionan a proveedores para bajar precios declarados o buscan rutas alternativas para evitar los gravámenes. Si las compañías trasladan los mayores costos a consumidores, estos tenderán a sustituir productos más gravados por otros más baratos, reduciendo aún más el volumen sujeto a aranceles. En conjunto, estos factores sugieren que los ingresos aduaneros difícilmente volverán a acelerarse al ritmo visto al inicio de la ofensiva comercial.
📌Fuente: The Economist.