Por Redacción OnData
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Resumen. Conversamos con Fernando Urteaga, Director de Ventas y Mercadeo Industrial de Epson América, sobre cómo la personalización dejó de ser un lujo para convertirse en una expectativa del cliente. En esta entrevista analiza oportunidades, retos tecnológicos, sostenibilidad y el futuro de la personalización en moda, artículos corporativos y decoración.
Fernando, cuéntanos sobre tu trayectoria profesional y cómo llegaste a liderar el área industrial de ventas y mercadeo en Epson América.
Llevo más de tres décadas en Epson, y he tenido la fortuna de ser testigo de la evolución del mercado Latinoamericano en impresión digital. Mi recorrido ha estado enfocado en escuchar al cliente, entender los retos de la industria y traducir esas necesidades en soluciones tecnológicas concretas.
Esa cercanía con el mercado me permitió crecer dentro de la organización hasta liderar hoy el área industrial de ventas y mercadeo en Epson Latinoamérica, siempre con la visión de que nuestra misión no es vender impresoras, sino habilitar negocios sostenibles y rentables.
La personalización masiva está dejando de ser un lujo para convertirse en una expectativa del cliente. ¿Qué factores han impulsado esta transformación?
El cambio responde a varias tendencias: la necesidad de tirajes cortos, la demanda de piezas únicas y personalizadas, la inmediatez que exige el consumidor actual, y ahora, la inteligencia artificial que generar infinidad de diseños en minutos. Todo esto ha creado un entorno donde la personalización ya no es diferenciador, sino requisito
¿Cómo se adapta Epson para ofrecer soluciones de impresión que permitan escalar la personalización en sectores como moda, regalos corporativos y decoración?
Nuestra estrategia parte de escuchar al usuario. Hemos desarrollado un portafolio de soluciones que va desde equipos compactos y accesibles para emprendedores hasta impresoras de gran formato industriales. Tecnologías como sublimación textil, impresión UV, fotografía y cartelería permiten a nuestros clientes imprimir en una amplia variedad de objetos, expandiendo su capacidad de personalización y creando nuevos modelos de negocio.
Desde tu visión comercial, ¿qué tecnología (como impresión digital textil o técnicas de sublimación) ha sido clave para habilitar esta nueva demanda?
Definitivamente la sublimación textil ha sido la gran protagonista. Hoy, 8 de cada 10 clientes en Latinoamérica utilizan tecnología Epson para producir moda y decoración. La consistencia de color, la velocidad de producción y la flexibilidad de diseño son atributos que han posicionado esta técnica como indispensable para responder a la demanda de personalización y como un gran complemento recientemente la Impresión DTFilm.
Además, la comunicación visual ha crecido debido a la constante demanda de señalización en centros comerciales, donde la calidad fotográfica y la consistencia de color son indispensables.
¿Cómo han abordado el reto de mantener calidad y costos accesibles al tiempo que ofrecen productos personalizados en tirajes pequeños?
La clave está en la eficiencia. Con tecnología propia como los cabezales PrecisionCore, tintas de desarrollo interno y herramientas como Epson Edge o Cloud Solution Port, hemos logrado que cada impresión sea rentable.
El cliente puede escalar o reducir su producción según la demanda, sin desperdicios ni sobrecostos, manteniendo la excelente calidad de impresión que distingue a Epson, en todas sus impresoras, desde los modelos para emprendedores como modelos de gran productividad.
¿Qué ventajas competitivas observas al trabajar con impresión bajo demanda, tanto para marcas como para la industria en general?
La mayor ventaja es la rentabilidad, al eliminar inventarios innecesarios y producir solo lo que el mercado demanda. También aporta agilidad y flexibilidad, ya que permite escalar o reducir la producción en función de las tendencias. En resumen, la impresión bajo demanda asegura que todo lo que se imprime se vende, y eso genera un círculo de eficiencia y crecimiento.
En términos de sostenibilidad, ¿cómo contribuye la personalización digital en Epson a reducir residuos y optimizar procesos productivos?
La impresión bajo demanda es en sí misma más sostenible: se imprime lo que se necesita, cuando se necesita. Esto disminuye drásticamente los excedentes y el desperdicio de materiales.
Además, nuestras tecnologías están diseñadas para optimizar el consumo energético y de tinta, con equipos compactos que ayudan a reducir costos operativos y huella ambiental. Este enfoque contribuye a que la personalización no solo sea rentable, sino también sostenible.
¿Qué desafíos operativos y logísticos enfrenta un negocio que quiere implementar personalización a gran escala y cómo pueden solucionarse?
El principal reto es integrar la impresión digital en los procesos de manera eficiente. Epson ofrece herramientas como Epson Edge para simplificar el flujo de trabajo y Cloud Solution Port para dar visibilidad completa de la producción.
A esto sumamos infraestructura de soporte en Ecuador con programas como Epson Rewards y Cover Plus, que reducen la curva de adopción y garantizan que nuestros clientes puedan crecer sin preocuparse por la operación. Es importante recordar que “La diferencia entre una gran empresa y una empresa grande son los procesos”.
¿Qué tipos de clientes (desde diseñadores autónomos hasta grandes corporaciones) están adoptando estas soluciones y cómo responde Epson a necesidades tan diversas?
Tenemos clientes de todo tipo: diseñadores independientes que inician con equipos compactos, pequeños talleres de personalización, empresas medianas en comunicación visual y grandes corporaciones en textil y etiquetas.
Nuestra ventaja es que ofrecemos soluciones escalables: un emprendedor puede crecer dentro de nuestro portafolio y llegar hasta equipos industriales, siempre con el mismo respaldo tecnológico y de servicio.
Finalmente, ¿cómo visualizas la evolución de la personalización masiva en los próximos cinco años, y qué rol jugará la impresión industrial en esa transformación?
La personalización masiva se consolidará como norma. En los próximos cinco años veremos cadenas de producción más descentralizadas, modelos de negocio bajo demanda y un rol cada vez más relevante de la IA en el diseño creativo. La impresión industrial será la base que permita a las marcas responder con rapidez, producir sin desperdicios y ofrecer experiencias únicas.