Resumen. Tras 31 días de paralización y pérdidas superiores a $54 millones de dólares, Ibarra lanzó Ibarra Vive, una estrategia que reactivó su economía y ahora apunta a un objetivo mayor: consolidarse como destino turístico deportivo y distrito cultural emergente del Ecuador en 2026, con una inversión histórica y una agenda de alto impacto.
De la paralización a una estrategia de reposicionamiento
Mientras varias ciudades del país aún buscan recuperarse de las paralizaciones de octubre, Ibarra optó por acelerar. Tras más de un mes de movilizaciones que provocaron el cierre de más del 40% de los negocios y pérdidas millonarias, la ciudad descartó el repliegue y los discursos de emergencia.
La respuesta fue Ibarra Vive, un plan que en pocas semanas permitió reactivar el flujo económico y sentar las bases de una estrategia de largo plazo, enfocada en reposicionar a la ciudad en el escenario nacional con una propuesta clara y competitiva.
Eventos masivos que activan economía y turismo
Los primeros resultados del plan se reflejan en cifras concretas. El Tren Polar superó los 70.000 visitantes, consolidándose como uno de los principales atractivos de la temporada y dinamizando el comercio local.
A esto se sumó una agenda de eventos de alto impacto como el Desfile de Luces, la ExpoNavidad 2025 con artistas internacionales como Andy Rivera y Proyecto Uno y una edición inédita del Fútbol de las Estrellas en Juncal, que reunirá a referentes del fútbol ecuatoriano como Agustín Delgado, Edison Méndez, Ulises de la Cruz y Renato Ibarra, entre otros.
Una inversión histórica para disputar el espacio cultural
El anuncio más contundente llegó durante el encendido oficial de luces navideñas. El alcalde Álvaro Castillo Aguirre confirmó una inversión histórica de 4 millones de dólares en cultura para 2026, una cifra inédita para Ibarra y poco común incluso en capitales provinciales.
La apuesta es directa: convertir a Ibarra en un referente cultural, capaz de competir con destinos consolidados del país mediante una agenda cultural permanente que capture la atención nacional y fortalezca su identidad como ciudad creativa y dinámica.
Turismo deportivo como eje de posicionamiento nacional
Ibarra ya es reconocida como un referente del turismo deportivo, y el plan busca consolidar esa ventaja. El calendario 2026 incluirá competencias de alto nivel como el Triatlón Ibarra 70.3, la Cronoescalada de ciclismo de montaña, la Maratón Ibarra, la Vuelta Ibarra y encuentros nacionales e internacionales de ecuavóley y básquet infantil.
Estos eventos, reconocidos por su rigurosidad y belleza paisajística, no solo atraen visitantes, sino que refuerzan la imagen de la ciudad como un destino preparado para competencias de gran escala.
Obras, espacios públicos y una marca ciudad sin miedo al éxito
La estrategia se complementa con obras clave de regeneración urbana, como la intervención del Mirador de San Miguel Arcángel y el mantenimiento de parques y espacios públicos que servirán como escenarios de la agenda cultural y deportiva de 2026.
Todo el plan se articula bajo una marca ciudad potente, representada por una estrella, símbolo de una Ibarra que no teme al éxito y decide competir mientras otros aún calculan pérdidas. Desde el sector privado, LICORAM ratificó su respaldo a una reactivación enfocada en impacto real y no en medidas cosméticas.
Una ciudad que decide marcar el ritmo
Ibarra no plantea regresar a la normalidad previa a la paralización. Plantea superarla, con una estrategia que combina cultura, deporte, inversión pública y alianzas privadas.
En la carrera por quién se reactiva primero y mejor, Ibarra decidió marcar el ritmo y proyectarse como uno de los destinos más dinámicos del país hacia 2026.
📌 Fuente: Ibarra Vive / Municipio de Ibarra.