Resumen. La inflación, la deuda pública y los subsidios insostenibles hacen cada vez más complejo el entorno económico. En este contexto, el IDE Business School realizó una sesión de continuidad donde líderes empresariales analizaron cómo diferenciar riesgo de incertidumbre y anticiparse a escenarios volátiles con visión estratégica.
Riesgo vs. incertidumbre: una distinción clave
En la sesión se destacó la importancia de diferenciar riesgo de incertidumbre. Según Abel DeFina, profesor del Área de Dirección Financiera, el riesgo puede cuantificarse y gestionarse a través de probabilidades, mientras que la incertidumbre requiere marcos de decisión más flexibles, donde la experiencia y el criterio de los líderes son fundamentales.
Comprender esta diferencia permite a los directivos evitar errores comunes en la gestión empresarial. En un entorno volátil, la capacidad de adaptarse a lo inesperado se convierte en un recurso estratégico, mientras que confiar únicamente en datos cuantitativos puede dejar vacíos frente a escenarios no previstos.
El caso ecuatoriano: desafíos financieros urgentes
La economía de Ecuador presenta particularidades que elevan los riesgos: déficit fiscal, deuda pública creciente y presión sobre el gasto estatal. Estas condiciones exigen que las empresas diseñen estrategias financieras más cautelosas, ajustadas a la realidad local pero conectadas con las tendencias globales.
Durante la sesión se subrayó que variables como subsidios o acuerdos multilaterales no son temas abstractos de política pública, sino factores que inciden directamente en la rentabilidad, la competitividad y la sostenibilidad de los negocios. Reconocer estos vínculos es esencial para tomar decisiones informadas.
Estrategia y escenarios como herramientas de resiliencia
El análisis de escenarios se presentó como una disciplina clave para la anticipación. Más que predecir lo que sucederá, se trata de estar preparados para distintos desenlaces, lo que ayuda a reducir impactos negativos y aprovechar oportunidades incluso en contextos adversos.
DeFina explicó que la estrategia financiera no solo debe entenderse como un mecanismo de administración eficiente, sino como una guía que asegure la viabilidad del negocio a largo plazo. En este sentido, el diseño de políticas internas sólidas fortalece la resiliencia de las organizaciones frente a la volatilidad externa.
IDE Business School: formación para liderar en el cambio
El evento reafirmó la misión del IDE Business School de acompañar a los líderes en la construcción de competencias directivas. Prepararse para la incertidumbre no es una tarea improvisada: requiere formación, disciplina y visión estratégica.
Con este tipo de encuentros, el IDE consolida su rol como espacio de reflexión y aprendizaje para quienes deben tomar decisiones en entornos cambiantes, contribuyendo a la construcción de empresas más sólidas y resilientes.
📌 Fuente: IDE Business School.