Por Redacción OnData
La industria de la carne vegetal atraviesa un momento complejo. Tras el entusiasmo inicial que llevó a Beyond Meat a debutar en bolsa en 2019 con una valoración cercana a los $4.000 millones y a que las ventas en Estados Unidos crecieran 45% en 2020, el panorama cambió. Hoy la empresa vale menos de $400 millones, sus ingresos cayeron durante los primeros tres trimestres de 2025 y el consumo regular de estos productos se mantiene en un solo dígito entre los adultos estadounidenses, según encuestas de YouGov para The Economist. Mientras tanto, la venta de carne tradicional repunta.
El sector atribuye la desaceleración a varios factores. El precio sigue siendo una barrera: incluso con el alza del ganado y del alimento animal, la carne convencional continúa siendo más barata que sus sustitutos vegetales. A esto se suma el sabor, que aún no convence a todos los consumidores, y el debate cultural en Estados Unidos, donde figuras como Robert F. Kennedy Jr. han promovido mensajes a favor de consumir “carne real”. Además, muchos productos vegetales son catalogados como ultraprocesados por sus listas extensas de ingredientes, lo que afecta su percepción entre quienes buscan alimentos más naturales.
Frente a este escenario, compañías como Impossible Foods han optado por destacar el contenido de proteína y fibra en sus empaques, diversificarse hacia nuevas categorías e incluso explorar combinaciones mitad carne, mitad vegetal. Paralelamente, algunos inversionistas están girando hacia la carne cultivada en laboratorio, aunque este segmento también enfrenta desafíos regulatorios y de costos. La próxima década será decisiva para demostrar si estas alternativas pueden escalar y consolidarse sin repetir el exceso de expectativas que marcó el auge inicial del sector.
📌Fuente: The Economist.