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Más de un millón de familias ecuatorianas viven en arriendo: ¿cuánto cuesta alquilar en Ecuador?

Por Redacción OnData

Resumen. En Ecuador, más de un millón de familias viven actualmente en arriendo. Aunque el porcentaje de arrendatarios bajó a 20,9%, el crecimiento poblacional elevó el número total de hogares alquilando vivienda. En ciudades como Quito y Guayaquil, los precios van de $250 a $700, lo que representa entre el 30% y el 45% del ingreso familiar promedio, según Plusvalía.

El Día del Inquilino y la radiografía del alquiler en Ecuador

Este 6 de octubre, en el marco del Día Internacional de los Inquilinos, el portal inmobiliario Plusvalía publicó un análisis que muestra la evolución del mercado de alquiler en el país.

El informe parte de un dato estructural: cada 100 hogares ecuatorianos, 64 cuentan con vivienda propia ya sea pagada o en proceso de pago, mientras que 36 viven en régimen de alquiler, préstamo o servicios. Esta distribución refleja la importancia del segmento arrendatario dentro del sistema habitacional nacional y su peso en la economía familiar.

Aunque el porcentaje de hogares que arriendan vivienda ha disminuido ligeramente, pasando de 21,6% en 2010 a 20,9% en 2025, el número total de familias arrendatarias ha crecido. Esto se debe al aumento poblacional y urbano, que ha expandido la cantidad de hogares en el país: de 3,8 millones en 2010 a 5,18 millones en 2025, según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INEC).

En términos absolutos, esto significa que hoy existen alrededor de 1,08 millones de familias viviendo en arriendo, frente a 820 mil en 2010, lo que demuestra que el alquiler sigue siendo una opción clave, especialmente en las ciudades con mayor dinamismo económico.

El costo del arriendo se duplicó en la última década

El análisis de Plusvalía recoge cifras de la Secretaría de Vivienda del Municipio de Quito, que muestran un incremento significativo en el gasto mensual de alquiler. En apenas diez años, el costo mínimo pasó de $117,54 a $231,10, lo que representa una duplicación del gasto promedio que las familias destinan a vivienda.

En Quito y Guayaquil, las dos ciudades más pobladas del país, el valor de alquiler de un departamento de 2 o 3 habitaciones varía entre $250 y $700 mensuales, dependiendo de la zona, la antigüedad del inmueble y las amenidades. Esto equivale a entre el 30% y el 45% del ingreso familiar promedio, situando al arriendo como uno de los rubros más altos dentro del presupuesto de los hogares ecuatorianos, solo por debajo de alimentación y transporte.

La combinación de costos crecientes, salarios ajustados e inflación urbana ha generado que el alquiler se perciba como un gasto cada vez más pesado, especialmente entre familias jóvenes o trabajadores informales que no acceden a créditos hipotecarios.

Quito: una ciudad que busca alquilar más

En la capital ecuatoriana, el 48% de las búsquedas inmobiliarias del primer trimestre de 2025 se enfocaron en arriendos, según datos del propio portal. La Región Este que incluye zonas de rápido crecimiento urbano como Cumbayá, Tumbaco y Los Chillos lideró con 51% de participación, seguida por la Región Centro con 47% y la Región Oeste con 45%.

El mayor crecimiento interanual se registró precisamente en la Región Centro, lo que refleja una creciente presión por encontrar vivienda en áreas estratégicas y conectadas, donde los servicios, el transporte y el empleo son más accesibles.

Estos datos evidencian que el alquiler no solo es una necesidad, sino una tendencia en expansión impulsada por la movilidad laboral, el auge de nuevos modelos de vivienda temporal y el cambio en los estilos de vida urbanos.

Satisfacción y brechas en el mercado arrendatario

Pese a su importancia, el mercado del arriendo aún enfrenta grandes retos en términos de calidad y satisfacción. De acuerdo con la Encuesta de Percepción Ciudadana de 2024, solo el 55% de las personas que viven en arriendo se sienten satisfechas con su vivienda, en comparación con el 74% de satisfacción entre propietarios.

Esta diferencia de casi 20 puntos porcentuales refleja una brecha estructural en las condiciones de habitabilidad, estabilidad contractual y acceso a servicios que enfrentan los inquilinos, especialmente en el sector informal de alquileres.

La percepción de insatisfacción se asocia con factores como el deterioro de las viviendas arrendadas, los incrementos de precio sin regulación clara, y la falta de mecanismos de protección para arrendatarios.
Además, el aumento del arriendo en zonas urbanas ha desplazado a muchos hogares hacia la periferia, donde los costos son menores, pero el acceso a transporte, empleo y servicios básicos se vuelve más limitado.

Un desafío para las políticas públicas y el mercado inmobiliario

El crecimiento del número absoluto de inquilinos, junto con el incremento sostenido de los precios, muestra la necesidad de fortalecer estrategias públicas y privadas que promuevan un mercado de alquiler más equilibrado, asequible y sostenible.

La creación de incentivos tributarios para arrendadores formales, la implementación de contratos más transparentes y la promoción de vivienda de interés social para alquiler son medidas que los expertos consideran clave para mejorar el acceso y la satisfacción de las familias ecuatorianas.

El arriendo, lejos de ser una opción temporal, se consolida como una alternativa estable de vivienda para más de un millón de hogares en Ecuador, reflejando no solo la transformación del mercado inmobiliario, sino también los cambios sociales y económicos que moldean la vida urbana en el país.

📌 Fuente: Plusvalía.